Translate

Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris mediterráneo. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris mediterráneo. Mostrar tots els missatges

dijous, 10 de setembre del 2015

LEFKAS

Rumbo a Lefkas!!!. También nombrada como Levkas, Levkadha o Leucas.
Tricase volvía a quedar atrás y tal vez para siempre. Un sitio agradable donde vivimos gratas experiencias… Saludos amigos!
Salimos pronto en la mañana pues según el parte, Eolo soplaría a favor durante todo trayecto. Teníamos por delante unas 120 millas pasando por el W de Corfu.
Eolo cumplió lo prometido permitiéndonos navegar a buen ritmo con Gennaker y Mesana durante todo el día. 
Al caer la noche cambiamos Gennaker por Yankee. Soplaban 22 nudos reales así que mantuvimos la velocidad. Pocas horas después el viento comenzó a disminuir dejando una mar incómoda.
Cuando la noche estaba bien dibujada, con sus estrellas y todo, ya estábamos bastante al Sur de Corfu, muy empopados al viento y con mar de fondo. Entre la tripulación aparecieron opiniones contradictorias… parar o no parar?… esa era la pregunta. Finalmente paramos en la bahía de Lakka (Paxos), un puerto natural que sabíamos que podíamos entrar sin grandes peligros. Echamos el ancla a las tres de la madrugada, hora local, así que al día siguiente descansamos y no fue hasta la mañana del segundo día que no volvimos a reemprender la marcha. Esta vez, fue necesario el motor casi todo el trayecto y cuando ya teníamos a la vista la entrada del Canal de Lefkas, el viento comenzó a soplar con fuerza. 


entrada del canal de Lefkas desde el Norte



A la entrada del canal ya soplaban 25 nudos… había que esquivar un banco de arena que obliga a pasar cerca de la playa, las maquinas de dragado que suelen estar por allí, los barcos que vienen en dirección contraria y pasar el puente que abre cada hora el tiempo justo para dar paso a los barcos que esperan.


floating swing-bridge

Suerte que hicimos algunas fotos pues todo pasó demasiado rápido…
Una vez pasado el puente comenzamos a relajarnos un poco mientras continuábamos por el canal en dirección a la ciudad de Lefkas. Tocaba escoger el sitio donde echar el ancla y amarrar sin que el viento molestara demasiado en la maniobra. 


al fondo marina levkas



Justo frente a la marina y delante de los bares suele haber espacio en el muelle. Es donde amarran los barcos de alquiler, que sobre todo en temporada alta, de lunes a jueves dejan el amarre libre. En esta zona hay conexión eléctrica gratis. Conexión automática de agua que pagando con una moneda de 2€ da unos 150 litros. Las tasas a pagar por el uso de cualquier parte del muelle es de 7€ diarios para 12 metros de eslora.
Donde los “charters" es recomendable echar el ancla lejos para superar las cadenas de los muertos. Fondo de arena y fango con buen agarre. Hay amarre con muerto pero no son seguros por falta de mantenimiento. Probamos de usar una guía y esto fue lo que encontramos...


nudo de guias y cadenas


En caso de no haber sitio libre allí, queda todo el paseo que llega hasta el canal donde también se puede amarrar echando ancla. En esa zona no hay conexiones de agua ni electricidad. 
También se puede fondear entre la marina y el muelle. Profundidad 4 metros de media.


fondeo entre el muelle público y la marina

Ciudad de Lefkas… un verdadero tesoro de ingeniería popular. Teníamos algunas referencias sobre las peculiares características de su casco antiguo y aún así quedamos gratamente sorprendidos con lo que encontramos.
A mediados del siglo pasado en los años 1948 y 1953, la ciudad sufrió importantes terremotos que la dejaron prácticamente destruida. Cuentan que se perdió prácticamente todo su patrimonio Veneciano. Al parecer, la población con los pocos recursos que tenían adoptó un tipo de construcción más flexible y barata, combinando madera, hierro, chapa corrugada y en muchos casos piedra sobre todo en la parte baja del edificio, capaz de soportar otros posibles terremotos. 




detalle del tipo del placa que cubre la madera, lisa u ondulada
aqui se aprecia bien la madera forrada del metal.  Esta casa no fue derrumbada por un terremoto... tal vez por abandono.


Supuestamente al no ser estructuras totalmente rígidas en caso de terremoto podrían absorber el movimiento. La realidad es que nunca más volvieron a sufrir un terremoto de gran magnitud, pero les quedó una ciudad realmente particular que logra cautivar a la mayoría de visitantes aunque siempre hay algún detractor.
Después de una difícil selección aquí tenéis un resumen en fotos de lo que vimos…















catedral de Levkas


iglesias con su característico campanario anti-terremotos









Visitamos la playa de Yannis al norte, en la Bahía Flevas, pues vimos desde lejos que volaban multitud de Skysurf, después de unos tres kilómetros llegamos al paraíso del surf. 






Después de visitar en bici la ciudad y sus alrededores, buscamos en información turística algún pueblo de montaña para visitar pues vimos que habían buenas conexiones en transporte público. 
El pueblo elegido fue Karia (Karya). Durante el trayecto en autobús se pueden ver hermosas vistas de Lefkas, el canal, el lago de agua salada y sus alrededores, mientras se atraviesan grandes campos de olivos. 
En la zona de Karia, hay un plato típico de montaña que obviamente probamos, las lentejas de Eglouvi.
 El pueblo resultó ser un sitio agradable con estilo propio y de turismo de paso.








Saliendo ya de Lefkas, el paso por el canal rumbo al SE resultó más relajado aunque hay que estar atentos a la profundidad y a las marcas que señalan el camino. Hay que seguir las marcas hasta que se haya pasado la última baliza. 


paso por el canal. Rumbo SE



Ultimas balizas a la salida del canal



Como habíamos salido muy pronto, una vez pasado el canal hicimos una parada para desayunar delante del puerto de Ligia, donde hay buen sitio para fondear.
Cuando se sale del canal de Lefcas rumbo al SE comienza un recorrido entre montañas, islas y estrechos que hace pensar en un laberinto. 
Continuamos rodeando Levkadha por su lado E y rumbo al S. Entramos en la Bahía de Vlikho, un puerto natural que no queríamos pasar sin ver y volvimos a salir para continuar hacia el Sur para hacer una parada entre la pequeña Isla Thalia y la Isla Meganisi rodeados de naturaleza… 



fondeo en isla Thalia


Una isla legendaria comenzaba a estar mucho más cerca de nuestra proa. Su nombre evoca la lucha y la persistencia humana para cumplir un objetivo... 

Next Port Ithaca…

dimecres, 2 de setembre del 2015

SUBIENDO POR EL OESTE DE CORFU...




Dejamos Parga temprano en la mañana con la intención de no llegar muy tarde al puerto de Alipa como escala en el camino a Tricase.  Según habíamos visto no parecía tener mucho sitio para embarcaciones de paso. En general parece un puerto pequeño. Las fotos de la guía no lo dejan mal, así que intentaríamos llegar a tiempo para amarrar en puerto.
Al principio de la mañana usamos el viento enlatado (motor) porque la brisa que corría no empujaba con fuerza suficiente. Aprovechamos para cargar baterías que no aguantan mucho la carga últimamente y de paso iríamos cerca de la costa para disfrutar del paisaje. 




El viento mejoró con el paso de la mañana llegando hasta unos 9 nudos venidos del SSW que nos entraba por la aleta de babor dejándonos navegar entre 5 y 6 nudos usando Yankee, mesana y una puntita de motor. Mientras nos acercábamos a Alipa se fue organizando un mar de fondo venido del W que aunque no era muy alto si que llegaba con energía suficiente para entrar en casi todas partes de la costa W de Corfu. Cuando encaramos la bahía de Alipa el mar de fondo era bastante caótico, tal vez por el rebote contra la costa de la bahía. Quedó claro que si no entrábamos en puerto no tendríamos una buena noche para tomar sopa en cualquiera de los fondeos posibles.
Mientras nos acercábamos a la bocana salían de todos los sitios todo tipo de artilugios flotantes: dos submarinos de paseos fondo de cristal, motos acuáticas, lanchas de alquiler, barcos de paseos, etc., pero todo a un ritmo que parecía acelerado. Entre tanto mientras éramos más conscientes de lo ajustada que iba a ser la maniobra de echar el ancla y tomar amarras a tierra un barquero que salía nos hizo señas de que había sitio al lado del único velero que asomaba el palo por encima del rompeolas. Soplaban unos 10 nudos del sitio menos apropiado para la maniobra, pero ya estábamos dentro así que continuamos con la maniobra programada. Justo cuando el ancla entró en el agua entre barcas en movimiento y un pantalán flotante, el viento giró para hacerlo todo mucho más fácil. Eólo estuvo oportuno.





Cuando el barco quedó firme y pudimos mirar a nuestro alrededor detalladamente, quedamos mudos por unos minutos… qué destrozo! Lo que tal vez fue en su día uno de los mejores rincones de la zona, no nos resultó nada acogedor. Construcciones dispares por la montaña y la costa, boyas de amarre por todas partes dentro del puerto, las torres de agua y electricidad arrancadas de su base y mucho, mucho plástico por todas partes.





Más tarde, con un poco más de abstracción hay que reconocer que el entorno todavía da señales de la maravilla natural que pudo ser tiempo atrás. Es un puerto natural que acaba en playa, rodeado de montañas con verdaderos bosques de olivos y cipreses. 




El amarre público que está a babor justo al pasar la bocana, tiene espacio para tres barcos, limitado además por una plataforma que tiene todo el aspecto de llevar ya algunos años allí flotando sin mantenimiento alguno. 





De ella se amarró un barco al final de la tarde que con un poco de brisa que sopló al caer la noche aquello navegaba en todas direcciones; por suerte el viento no fue a más y acabó pronto. No hay electricidad, ni agua, ni gasolinera. Vimos algún camión cisterna por los alrededores. Hay duchas en la playa, tiendas, bares y restaurantes para escoger. Se puede llegar andando hasta las dos siguientes calas al Norte de la bahía.



submarinos que no se sumergen...


Con todo visto y sin perder mucho tiempo al día siguiente pronto en la mañana cuando todavía quedaba el mar de fondo del día anterior que llegaba entonces del NW salimos rumbo Norte para llegar a Othoni. Fue necesario el motor hasta que pasamos a resguardo de la Isla Mathraki, con Othoni ya a la vista por la proa. 

Isla Mathraki vista desde el Sur.

A resguardo de ambas islas el mar ya quedó bastante calmado. Sopló la brisa justa para airear las velas y más tarde favorecer la maniobra dentro del puerto Avlaki, que a diferencia del mes de julio cuando pasamos por primera vez ahora estaba bastante lleno.Cuando nos aproximábamos para entrar en puerto llegamos a dudar que hubiese espacio libre por la cantidad de mástiles que se veían desde fuera. En el fondeo solo había un velero que aún sufría los efectos del mar de fondo casi imperceptible a simple vista.
 Dimos un pase a distancia por el lateral del puerto sin acercarnos a la zona de bajos y nos pareció que había un espacio entre dos veleros. También vimos que el bajo se había cobrado una nueva víctima. 




Entramos en Avlaki y el espacio entre dos barcos abarloados al muelle era justo para la medida del Yin Yang. Nos acercamos, metimos un poco la proa y el resto lo hizo el viento que nos acolchó suavemente contra el muelle. Recibimos la ayuda de los nuevos vecinos para pasar las amarras y listos! De nuevo en Othoni… hasta parecía que volveríamos a ver a Giovanni y su Isalou; pero no ocurrió. 
Quedaba descansar y buscar el mejor día para cruzar a vela hasta Tricase- Italia.






Next Port Tricase 2ª Parte…